|
Instruyendo a Nuestros Hijos para Amar a Dios |
|
viernes, 22 de febrero de 2008 |
|
Amar, instruir y disciplinar, tres acciones fundamentales que interactúan constantemente en una educación responsable y de acuerdo a los principios que Dios ha establecido de los padres para con sus hijos siendo nuestro Padre el mejor ejemplo de cómo educar a un hijo.
Hebreos 12:5 y habéis ya olvidado la exhortación que como a hijos se os dirige, diciendo: Hijo mío, no menosprecies la disciplina del Señor, Ni desmayes cuando eres reprendido por él; 12:6 Porque el Señor al que ama, disciplina, Y azota a todo el que recibe por hijo. 12:7 Si soportáis la disciplina, Dios os trata como a hijos; porque ¿qué hijo es aquel a quien el padre no disciplina? 12:8 Pero si se os deja sin disciplina, de la cual todos han sido participantes, entonces sois bastardos, y no hijos.
Aquí nuestro Dios como padre nos exhorta, nos instruye como a hijos que ama y nos disciplina. Cuando eres disciplinado por tu padre, es una confirmación de que eres hijo y de que eres amado y que tu padre se interesa y se preocupa por tu formación integral. |
|
|
Si Dios por Nosotros ... ¿Quién contra Nosotros? |
|
lunes, 28 de enero de 2008 |
|
Dios y yo somos mayoría. Aunque un ejército acampe contra mí, NO TEMERÁ mi corazón. Si Dios es por mí, no hay en el mundo persona alguna, por poderosa que sea, por muchas influencias que tenga, por mucho que maquine en mi contra, por más astucia que ejerza para tratar de dañarme, que pueda aventajar a mi Padre Celestial en poder y autoridad. |
|
|
Diga el débil: Fuerte soy |
|
lunes, 28 de enero de 2008 |
|
“Te amo, oh Jehová, fortaleza mía.
- Jehová, roca mía y castillo mío, y mi libertador; Dios mío, fortaleza mía, en Él confiaré; mi escudo y la fuerza de mi salvación, mi alto refugio.” (Salmo 18:1-2.) “Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo. |
|
|